Tú puedes
Cuando sientas que no puedes,
recuerda lo que has logrado;
cada paso fue una victoria
y vendrán más a tu lado.
30 poemas de motivación para levantarte cuando cuesta: versos sobre constancia, valentía y nuevos comienzos para dedicar a quien lo necesita, o para ti.
Cuando sientas que no puedes,
recuerda lo que has logrado;
cada paso fue una victoria
y vendrán más a tu lado.
Si te caes, levántate;
si te cansas, respira;
pero nunca te rindas,
que la meta se aproxima.
Cree en ti aunque nadie crea,
confía en tu propio andar;
lo que hoy parece imposible
mañana se podrá lograr.
Los sueños no se cumplen solos,
se trabajan día a día;
con constancia y con esfuerzo
se alcanza la cima.
La vida te golpea fuerte,
pero tú golpeas más;
cada caída te enseña
a levantarte y avanzar.
Nunca te rindas, guerrero,
aunque el camino sea largo;
las mejores recompensas
llegan tras el esfuerzo amargo.
Dentro de ti hay un volcán
que no sabes que existe;
despiértalo con valor
y verás cómo resistes.
No necesitas ver toda la escalera,
solo dar el primer escalón;
paso a paso, con paciencia,
llegarás a tu meta, campeón.
Atrévete a soñar en grande,
atrévete a intentar;
el que no arriesga no gana
y el que lo hace, alcanzará.
El fracaso no es el final,
es parte del aprendizaje;
quien cae y se levanta
se vuelve más fuerte en el viaje.
La motivación te inicia,
la disciplina te sostiene;
no esperes tener ganas,
hazlo y verás cómo viene.
Lo que hoy te cuesta trabajo
mañana será tu fortaleza;
no te rindas ante el reto,
que ahí nace tu grandeza.
No apagues tu luz
por miedo a lo que dirán;
naciste para brillar
y así debes continuar.
Valiente no es quien no teme,
sino quien avanza con miedo;
quien se enfrenta a lo imposible
y lo convierte en un acierto.
No esperes al lunes,
ni al mes ni al año que viene;
el mejor momento es hoy
y la fuerza ya la tienes.
Piensa en grande, siente en grande,
actúa con determinación;
lo que tu mente visualiza
lo logra tu corazón.
Como el árbol que resiste
el viento y la tempestad,
crece hondo en tus raíces
y alcanza tu libertad.
Fija tu mirada en la meta
y no en los obstáculos del camino;
quien sabe a dónde va
siempre encuentra su destino.
Agradece lo que tienes,
trabaja por lo que quieres;
la vida premia al valiente
y al que persevere.
Tras la tormenta más fuerte
sale el arcoíris;
no te rindas ahora,
que lo mejor está por venir.
Tú eres el autor de tu historia,
escribe un final feliz;
tacha lo que te dolió
y pinta lo que quieres vivir.
La gota que cae sin cesar
horada la roca más dura;
así es la constancia:
vence toda amargura.
Cambia tu forma de pensar
y cambiará tu realidad;
cree que todo es posible
y lo será, de verdad.
El éxito no llega de golpe,
se construye con paciencia;
cada día es un ladrillo
de tu futura existencia.
Siempre se puede empezar
de nuevo, sin importar la edad;
reinventarte es un derecho
y es tu mejor oportunidad.
Levántate temprano,
agradece y ponte en acción;
la vida es de los que intentan
con fe y con corazón.
No subestimes los pequeños pasos,
que tarde o temprano llegan;
quien camina con constancia
siempre alcanza sus metas.
Vales más de lo que piensas,
puedes más de lo que crees;
ya llevas dentro la fuerza
para lograr lo que quieres.
Que nadie apague tu energía
ni robe tu ilusión;
camina con la frente en alto
y el fuego en el corazón.
Hoy es un buen día
para cambiar tu vida;
da el primer paso con fe
y la esperanza te guía.
La motivación va y viene, pero las palabras adecuadas ayudan a dar el siguiente paso. Estos poemas hablan de fracasos que enseñan, de metas, de disciplina y de empezar hoy, y son fáciles de compartir con alguien que atraviesa un mal momento.
Para arrancar la mañana con energía tienes los poemas de buenos días, y si lo que sientes es soledad, los poemas de soledad.