Mi lugar favorito
Mi lugar favorito en el mundo
no tiene mapa ni dirección:
es el rincón de tus brazos,
donde descansa mi corazón.
30 poemas de amor para decirle a tu pareja lo que sientes: versos de cuatro líneas, sencillos y sinceros, para enamorar, ilusionar o recordar por qué se eligen cada día.
Mi lugar favorito en el mundo
no tiene mapa ni dirección:
es el rincón de tus brazos,
donde descansa mi corazón.
Contigo aprendí que el tiempo
puede volverse eternidad,
que un abrazo es un hogar
y un beso, la verdad.
Si volviera a nacer mil veces,
mil veces te buscaría,
y en cada vida, mi amor,
de nuevo te elegiría.
Eres la razón de mi sonrisa,
la calma de mi tormenta,
el sueño que me despierta
y la paz que me sustenta.
Sin ti los días se apagan,
las horas pierden su son;
contigo hasta el silencio
se vuelve una canción.
En tus ojos hay un cielo
donde me pierdo al mirar,
y en cada una de tus miradas
vuelvo a aprender a soñar.
El amor que es verdadero
no hace ruido al llegar:
se queda en los pequeños gestos
y nunca se va a marchar.
No eres lugar ni momento,
no eres puerta ni ventana:
eres mi hogar, mi aliento,
mi tarde y mi mañana.
Te quise ayer sin medida,
te quiero hoy sin razón,
y mañana, vida mía,
te querré con más pasión.
Un beso tuyo en la frente
calma cualquier dolor;
un beso tuyo en mis labios
despierta todo mi amor.
Aunque la distancia pese
y el reloj marque otro lugar,
mi corazón te acompaña
y no deja de pensar.
Dicen que la suerte es ciega,
pero a mí me vio muy bien:
me puso en tu camino
y me enseñó a querer también.
Cada pétalo de rosa
guarda un verso para ti,
y cada espina me enseña
que amar vale la pena así.
Tú eres la mitad que faltaba,
la risa que yo no tenía,
el verso que no encontraba
y la luz de cada día.
Abrázame sin palabras,
que tus brazos hablan por ti;
en ellos encuentro calma
y ganas de vivir.
No hay edad para quererte
ni distancia que me venza;
mi amor por ti es como el mar:
profundo y sin fronteras.
Mi corazón late distinto
cuando escucha tu voz;
se acelera y se estremece
porque ahí vive mi amor.
Te prometo mi paciencia,
mi ternura y mi lealtad,
caminar siempre a tu lado
en la calma y la tempestad.
Contigo es primavera
aunque sea diciembre ya;
florece todo mi pecho
cuando te veo llegar.
Si pudiera, bajaría
todas las estrellas por ti,
pero me basta una cosa:
saber que me quieres a mí.
Amarte fue una decisión
que jamás podré cambiar;
la mejor de mis historias
la empecé al verte llegar.
Tu sonrisa es mi alegría,
tu voz es mi canción,
tu abrazo es mi refugio
y tu amor, mi bendición.
Te escribo estos versos
con la tinta del corazón,
para decirte sencillamente
que eres mi mayor ilusión.
Dos almas se encontraron
sin buscarse en el camino,
y desde entonces el mundo
tiene otro destino.
Quiero cuidarte en la lluvia,
quiero abrigarte en el frío,
quiero ser tu compañía
cuando sientas el vacío.
Entre mil rostros y voces
mi alma siempre te halla;
eres tú, solo tú,
a quien mi corazón llama.
El tiempo todo lo cambia,
lo gasta y lo desvanece,
pero mi amor por ti
cada día más florece.
Gracias por quedarte, amor,
cuando todos se marcharon;
tu cariño fue la luz
que mis noches alumbraron.
Te extraño en cada mañana,
te pienso en cada ocasión,
y en las noches más calladas
te nombra mi corazón.
Amarte es mi forma de rezar,
mirarte es mi manera de agradecer,
y estar a tu lado, mi amor,
es todo lo que necesito tener.
Un buen poema de amor no necesita palabras complicadas. Los de esta página hablan de abrazos, de miradas, de promesas y de ese hogar que se encuentra en otra persona, así que puedes elegir el que mejor se parezca a tu historia y enviarlo tal cual.
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